En 2026, el diseño de infraestructura ya no se evalúa únicamente por su viabilidad técnica inicial. Hoy, los proyectos deben demostrar eficiencia ambiental, optimización de costos en el ciclo de vida y alineación con criterios de sostenibilidad y ESG.
En este contexto, la comparación entre geosintéticos vs métodos tradicionales se ha convertido en un tema clave para ingenieros, diseñadores y tomadores de decisión. Los métodos convencionales, basados en grandes volúmenes de material pétreo, excavaciones extensivas y soluciones sobredimensionadas, están siendo reevaluados frente a tecnologías que ofrecen mejor desempeño estructural con menor impacto ambiental.
Basado en los estándares de la International Geosynthetics Society (IGS) y en las mejores prácticas de la industria, este artículo analiza cómo el uso de geosintéticos permite reducir la huella de carbono y optimizar los costos operativos frente a métodos constructivos tradicionales.
Los métodos tradicionales de construcción —como capas gruesas de grava, sustitución total de suelos, filtros granulares masivos o recubrimientos rígidos— presentan impactos ambientales y económicos que no siempre se cuantifican en la etapa de diseño.
Según estudios recopilados por la IGS, estos factores representan una parte significativa de la huella de carbono total del proyecto, incluso antes de que la infraestructura entre en operación.
Los geosintéticos permiten cumplir las mismas funciones técnicas —refuerzo, separación, filtración, drenaje e impermeabilización— con menos material, menos energía y menor intervención del entorno natural.
De acuerdo con análisis de ciclo de vida (LCA) citados por la IGS:
En 2026, estos beneficios son especialmente relevantes para proyectos sujetos a Manifestaciones de Impacto Ambiental (MIA) y evaluaciones bajo criterios ESG.
Aunque en algunos casos el costo inicial de un geosintético puede percibirse como mayor, la IGS enfatiza que la comparación debe realizarse mediante un análisis de costo del ciclo de vida (LCC).
Estudios de la industria en carreteras, minería y obras hidráulicas muestran reducciones de costos operativos del 20% al 50% cuando los geosintéticos se integran correctamente desde la etapa de diseño.
Los estándares de la International Geosynthetics Society destacan que los geosintéticos contribuyen directamente a:
En un entorno donde las decisiones de diseño están cada vez más ligadas a indicadores ambientales y financieros, los geosintéticos dejan de ser una alternativa para convertirse en una herramienta estratégica de ingeniería.
La comparación entre geosintéticos vs métodos tradicionales demuestra que los geosintéticos ofrecen mejor desempeño estructural, menor huella de carbono y costos operativos significativamente más bajos a lo largo del ciclo de vida del proyecto.
En 2026, ignorar estas ventajas no solo implica un mayor impacto ambiental, sino también una pérdida de competitividad técnica y económica en el sector de la infraestructura.
En LDM somos especialistas en soluciones con geosintéticos. Promovemos la ingeniería preventiva, integrando selección técnica adecuada, análisis de ciclo de vida, normatividad y buenas prácticas de instalación desde la etapa de diseño.
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Sí. Principalmente al disminuir la extracción de materiales naturales, el transporte y el uso de maquinaria pesada, como lo documenta la IGS.
No cuando se analiza el costo del ciclo de vida. En muchos proyectos, reducen los costos totales de operación y mantenimiento.
En carreteras, minería y obras hidráulicas, donde el volumen de material y el mantenimiento influyen significativamente en el costo total.