La calidad de una carpa o estructura no depende únicamente del diseño o la ingeniería: la lona es un factor clave que muchas veces pasa desapercibido. Elegir el material y el calibre adecuados no solo garantiza resistencia y durabilidad, sino que también influye en aspectos como la seguridad, la apariencia y hasta el costo final del producto.
En este artículo te compartimos los puntos esenciales para comprender mejor el mundo de las lonas: qué materiales existen, cuáles son sus características, cómo elegir el calibre correcto y qué factores considerar para que tu decisión aporte valor, tanto a la vida útil de la estructura como a la satisfacción de tus clientes.
Índice de contenidos
1. Cómo entender el calibre y su impacto en la resistencia de la lona |
Antes de entrar en detalle, es importante entender qué es la lona y por qué resulta tan esencial. Más que un simple recubrimiento, la lona es el elemento que permite que una estructura cumpla con su propósito: proteger, brindar seguridad y adaptarse a diferentes condiciones de uso. Ya sea en construcción, eventos o aplicaciones agrícolas, la elección de la lona adecuada marca la diferencia entre una solución funcional y una que se queda corta frente a las expectativas.
Cuando hablamos de “calibre” en una lona, solemos pensar únicamente en el grosor. Sin embargo, este concepto va mucho más allá: combina varios factores que en conjunto determinan la resistencia, durabilidad y desempeño de la lona. Conocerlos te permitirá elegir la opción adecuada para cada aplicación.
El gramaje es una de las formas más comunes de medir la calidad de una lona. Indica cuántos gramos pesa un metro cuadrado de material. En términos simples: a mayor gramaje, mayor cantidad de material, lo que suele traducirse en mejor resistencia frente a desgarros, abrasión o perforaciones.
Otro punto clave al elegir una lona es su capacidad de resistir la tensión y el desgarro. No basta con que sea gruesa; la lona debe soportar las fuerzas a las que estará sometida durante su uso. Una buena resistencia garantiza que la lona mantenga su integridad, incluso bajo condiciones de viento o al soportar cargas. Aquí entran dos factores:
Con estas propiedades, tu lona será más duradera y confiable, soportando el uso diario sin problemas. Un consejo clave a la hora de elegir una lona es siempre solicitar la ficha técnica de tu proveedor para comparar estos valores.
El calibre de una lona no depende únicamente del grosor del recubrimiento de PVC; también es fundamental considerar el tejido interno, que es quien realmente le da la estructura y estabilidad. Los tejidos más comunes están hechos de poliéster, y su densidad y patrón determinan la resistencia al desgarro y la estabilidad dimensional de la lona. Entre más denso y reforzado sea el tejido, mayor será su capacidad de mantener la forma y soportar el uso constante.
Así como el calibre, el material de la lona juega un papel fundamental en su desempeño. Cada opción tiene características únicas que la hacen más adecuada para ciertos usos. Conocerlas te ayudará a elegir la lona correcta según tus necesidades.
El estándar de la industria y la opción más utilizada en carpas y estructuras.
La alternativa más ligera y económica.
Una combinación que une la resistencia del poliéster con la protección extra de un recubrimiento.
Conociendo los fundamentos del calibre y los materiales, el siguiente paso es aplicarlos a cada tipo de proyecto. Aquí te compartimos una guía práctica:
Carpas industriales y de almacén: lo ideal son lonas de PVC de alto gramaje (800–900 gsm). Este tipo de lona ofrece la máxima resistencia a la intemperie, al desgarro y al desgaste, además de aportar estabilidad térmica, un factor clave en espacios de almacenamiento.
Carpas para eventos o bodas: un calibre intermedio de PVC (600–700 gsm) resulta una excelente opción, ya que combina resistencia con un peso más ligero para facilitar transporte e instalación. En este caso, el acabado hace la diferencia: busca lonas con tratamientos ignífugos y una apariencia estética impecable.
Toldos ligeros o estructuras de sombra: se puede optar por lonas de PVC de menor gramaje (450–550 gsm) o incluso por polietileno, según el nivel de durabilidad requerido. La clave aquí es encontrar el equilibrio entre costo y funcionalidad, priorizando la protección solar y la resistencia al agua.
En conclusión, elegir la lona adecuada es una de las decisiones más importantes al fabricar carpas. No te dejes guiar únicamente por el precio: dedica tiempo a comprender las especificaciones técnicas, como el gramaje, la resistencia a la tensión y el tipo de tejido. Contar con un proveedor de lonas de alta calidad, que ofrezca fichas técnicas claras y soporte especializado, te permitirá entregar productos confiables, garantizar la seguridad de tus clientes y fortalecer tu reputación en el mercado.
En LDM contamos con una amplia gama de lonas de alta calidad, con distintos materiales, gramajes y acabados para todo tipo de proyectos. Nuestro equipo de expertos está listo para asesorarte y ayudarte a elegir la lona que mejor se adapte a tus necesidades, asegurando resultados duraderos y de alto desempeño. ¡Contáctanos y descubre como podemos ayudarte!